la pared es mi confesora
solo ella sabe lo mucho que extraño
las lenguas de los cachorros
el rasposo movimiento del suelo
las nubes remolino
mi abuelo cortando los troncos húmedos
las termitas huyendo en desbandada
el carbón esparcido por toda la tierra…
La pared de huesos eléctricos
Confesora de un vano y campestre cerebro
De un labrador que se escapó de la mina
de un minero que aprendió a volar
robando papalotes de las bibliotecas
de las escuelitas públicas
Helo aquí
en la cima de su monte
atascado con todo
hundido en las arenas que tragó
al llegar al mundo
y con un agujero muy grande
de una bala que aún nadie fabrica
