El venado entra a la choza y saluda a los niños.
A la madre no le parece graciosa la compañía del animal.
Vaya romper la vasija de cerámica cerca de la puerta.
Pero los niños ríen y el venado mantiene su posición.
Quizá confundido pero sus ojos son eternos.
Ahí te vinieron a traer un mensaje,
Dice la vecina por la tarde.
Según ella, los animales traen augurios
O son visitas de los muertos.
¿Quién te vino a ver?
¿Qué te vinieron a decir?
Los niños van contando a sus amigos cómo más temprano
Los acompañó a ver el amanecer su abuelo.
La madre prepara tortillas pensando cómo conseguir
Un mosquitero para que no se vuelva meter otro intruso.
La vecina se pregunta si los niños crecerán
Y se olvidarán de la magia que hay en su pueblo.
Una magia que muchos de sus habitantes ya no reconocen.
El venado en el bosque parece perdido
Pero sus ojos son eternos.
